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Reflexiones sobre el emprendimiento cooperativo, la gestión participativa y el trabajo en equipo

El mayor éxito de la joven compañía La SubTerránea COOP V: “ser muy felices con lo que hacemos”

3
FEB

2020

Combinan las representaciones de sus espectáculos en el teatro con la organización e impartición de talleres formativos para profesionales, amateurs y empresas: workshops de teatro, voz y habla en público, danza, música, clown, empoderamiento personal a través del teatro, relajación, consciencia corporal…

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El 2020 llega cargado de ilusiones y de representaciones para esta joven compañía de teatro valenciana. Su obra ‘Federico’, recientemente nominada a mejor espectáculo infantil en la última edición de los Premios de las Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura (IVC), arranca el año de gira. Se trata de una propuesta en clave familiar sobre el imaginario, la poesía, los dibujos y el teatro de Federico García Lorca, y con ella La SubTerránea Coop V hace su personal homenaje a la libertad y a la poesía. “De momento tenemos hasta marzo con actuaciones de ‘Federico’; esperamos que salgan más y poder mostrar esta obra que hemos hecho con mucho cariño. Estaremos por la Comunitat, pero confiamos en que la gira nacional se cierre prontito”, apunta Lucía Sáez, integrante de la compañía.


La Subterránea Coop V fue creada hace justo cinco años bajo la forma jurídica de cooperativa de trabajo asociado por Lucía Sáez, Ester Martínez y Lucía Abellán. Las tres han crecido juntas en este oficio. Formadas en arte dramático y con diversas especializaciones en artes escénicas, les unió la necesidad de contar, de explorarse en el teatro. Así comenzaron y juntas han hecho un asombroso trabajo para aunar en sus montajes autoría, producción, interpretación y, a veces, incluso compartir la dirección. “Somos autoras y productoras de todas nuestras obras, siempre nos rodeamos de un buen equipo de profesionales especialistas, pero la autoría y la producción justamente son nuestras”, confirma Ester Martínez.


Sus espectáculos incorporan a partes iguales reflexión, poesía y humor. Cuando se abre el telón y la representación comienza a desarrollarse se percibe que hay mucho trabajo detrás y que poco o nada sucede porque sí. Ellas admiten que cada trabajo, cada obra es diferente en función del tema, el formato de la producción, el público al que se dirige, el equipo… y que, por ello, no hay una única forma de encararlo. “Siempre comenzamos con un proceso de investigación muy intenso donde la metodología se va definiendo. Obviamente, al trabajar ya tantos años juntas ,hay mecanismos y herramientas comunes que se van asentando, aparte de la experiencia profesional de cada una, pero siempre partimos del vacío, dejando que cada proceso sea único. Un espectáculo para que sea único se merece como mínimo esta atención”, reconoce Martínez.


Y algo que también se repite en cada producción es la creación colectiva, fundamental para ellas. Tal y como explica Lucía Sáez, “somos universos diferentes, imaginarios diferentes, caracteres diferentes y nuestras creaciones son el resultado de la unión de todos ellos, si solo se viera uno de nuestros imaginarios creemos que sería aburrido y plano. Buscamos nuevas formas de hacer o, más bien, buscamos una forma diferente en cada creación, dependiendo de la necesidad de la misma. Nos encanta no solo el teatro, sino también la poesía y la reflexión, y eso se huele en nuestras creaciones”.
Por su parte, para Ester Martínez “es importante trabajar en colectivo, siempre desde el respeto y el cuidado mutuo, huir de la comodidad, confiar en nuestro instinto y olvidar las formas preestablecidas en el mercado, y disfrutar mucho tanto nosotras como todo el equipo. Es importante que el equipo esté a gusto, de este modo la implicación es mayor, las cosas se hacen con más cariño y se nota en el resultado”.


Y así es, porque en su relativa corta trayectoria el resultado es desde luego muy prometedor. Además de la nominación en 2019 del IVC por 'Federico', han sido galardonadas en Escènia 2016 con el primer Premio del Jurado y el premio Mención Especial del Público por 'Martingala'. También con el premio Punto G al mejor espectáculo de 2017 en Valencia por 'Maldito Otoño'. Y han sido finalistas a los Premios MAX 2018 por mejor espectáculo revelación y mejor autoría revelación. En 2018, fueron nominadas a los Premios de la Critica Valenciana por su obra 'Martingala'. Y, además de los premios, 'Martingala' y 'Maldito Otoño' han sido publicadas por Alupa Editorial.


Todos estos reconocimientos son para ellas, sin duda, motivo de satisfacción y, al preguntarles a qué lo atribuyen, dicen que esperan que no sea fruto de una moda pasajera: “Esperamos que sea por el trabajo y el esfuerzo. No nos gustan las modas, lo hacen todo efímero. Cada vez que nos ha nominado o dado un premio o cada vez que un espectador nos escribe para comentar la obra, cada vez que pasa esto nos dan un empujón para seguir trabajando, es un: - Ánimo no lo estáis haciendo tan mal. Esta profesión y este mercado son duros, y lo que nos sustenta es la creación y la respuesta de la gente”, reconocen.


Pero, además de trabajo y esfuerzo, hablar de La SubTerránea es hablar de la búsqueda constante de nuevas dramaturgias y lenguajes escénicos, así como de compromiso social y estético. “Tenemos un compromiso social siempre presente, ya sea en las temáticas que abordamos o en la forma. Nuestras creaciones siempre tienen varias lecturas que ofrecen al espectador diversas preguntas, nunca damos respuestas porque no las tenemos. Por otro lado, también desarrollamos un trabajo con diferentes colectivos donde ellos crean y son los protagonistas: personas con enfermedad mental, inmigrantes, mujeres que han sufrido maltrato, personas mayores, estudiantes de arte dramático, son algunos de los colectivos con los que trabajamos”, cuenta Lucía Sáez sobre otra de las líneas de trabajo por la que ha apostado la compañía: La pedagógica, una manera lógica y coherente con la que complementan su actividad.


Efectivamente, solo de actuaciones no podemos vivir todo el año, por lo que organizamos e impartimos talleres formativos, tanto a profesionales como a personas amateurs o a empresas, porque nos encanta la docencia y porque es un modo de lograr una estabilidad económica”, reconocen.

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‘La GoTera’


Y con este propósito, hace un año inauguraron ‘La GoTera, Cultura Activa', un espacio para el desarrollo de la cultura, situado en el barrio valenciano de Benimaclet, donde organizan talleres, workshops de teatro, voz y habla en público, danza, música, clown, empoderamiento personal a través del teatro, relajación y consciencia corporal… Y también es un lugar de creación y reflexión donde cualquier creadora o creador podrá ver crecer su trabajo. “Tenemos salas de ensayo para otras compañías que necesiten ensayar. Está teniendo una respuesta muy buena y esperamos ir ampliando actividades”, vaticinan Lucía y Ester.


Todo comenzó con Jodorovsky

 

Acerca de la chispa que hace que se ponga en marcha toda una compañía de teatro, algo que no parece nada sencillo, el caso de La SubTerránea tiene mucho que ver nada menos que con el escritor y director de cine Alejandro Jodorovsky, tal y como nos cuenta Ester Martínez: “Nos presentó Lucía Abellán, socia hasta hace muy poquito de La SubTerránea, - porque se ha ido una temporada a Madrid a estudiar cine-. Nos juntamos un día las tres a tomar un café, y Ester y Abellán tenían una idea sobre unos textos de Alejandro Jodorovsky. Sáez estaba bastante escéptica (ella ya había formado parte anteriormente de otra compañía y la idea de volver a hacerlo se le hacía muy dura) pero, sin darse cuenta, al final del café estábamos haciendo un sorteo para ver quién era presidenta de una asociación cultural que se llamaría La subterránea ¿A quién le toco? ¡A Lucía Sáez!... Nos juntamos y sin prisa ninguna comenzamos a leer, investigar y trabajar en un proceso muy intenso que nos llevo a donde estamos ahora”.

 

Entre medias, y como han contado, primero fueron asociación cultural hasta que ese traje jurídico se les quedó estrecho para alcanzar sus objetivos, como reconoce Lucía Sáez. “El propio mercado te obliga a hacerte empresa para poder acceder a circuitos de teatros, solicitar ayudas, etc. Yo ya había tenido una cooperativa anterior y sabía el funcionamiento, y creímos que era la figura fiscal que mejor nos representaba para la forma de trabajar que teníamos, así que no lo dudamos”.

 

Ester Martínez admite que la experiencia anterior de Lucía Sáez como socia cooperativista de la compañía Karegallo Coop V les ha servido mucho porque, aunque en aquella ocasión el proyecto no llegó a cuajar y la compañía acabó por disolverse a los tres años, “su experiencia nos ayudó mucho para poder formar, mantener y definir La SubTerránea. Bueno la suya, la de FEVECTA y la de su padre, que trabajó en FEVECTA muchos años y nos ayuda muchísimo”.

 

Así es que, en 2015 se constituyó finalmente la cooperativa de trabajo asociado. “Elegimos esta figura fiscal porque nos representa y su forma de funcionar era lo más aproximado a como funcionábamos ya, estamos muy cómodas en la colectividad y el trabajo común”.


Eso sí, convertirse en gestoras de una cooperativa y compatibilizar la dirección de sus carreras profesionales con la de una empresa, ha requerido que se pusieran al día con determinadas tareas administrativas y contables con las que no estaban familiarizadas, pero reconocen que, como en casi todo, la clave está en rodearse de las personas adecuadas. “Si alguien piensa hacerse cooperativa, por favor, que no dude en tener una buena asesoría, lo agradecerá y, en nuestro caso, gracias de nuevo a Carlos Saéz, el padre de Lucía, que nos ha dado clases de contabilidad básica y nos ha ayudado siempre a todo”, agradece Martínez.


También existen incentivos públicos que ayudan a las cooperativas tanto en sus fases iniciales como en su consolidación. La convocatoria anual de ayudas para cooperativas de la Conselleria de Economía Sostenible, Sectores Productivos Comercio y Trabajo, es un buen ejemplo. La SubTerránea ha podido beneficiarse de este marco de ayudas, ya que cuando Lucía Sáez se incorporó como socia, percibió una subvención por su incorporación. Además, también han recibido otras ayudas del Ayuntamiento de Valencia y del INAEM para la creación y giras de Artes Escénicas. “Obviamente, toda ayuda es bienvenida, aunque su gestión y tramitación sea complicadísima. De todos modos, no creemos que una ayuda económica sea solución de nada, es una ayuda como su nombre indica, creo que debe ser indispensable la creación de estructuras y mecanismos que faciliten la contratación de espectáculos, así como un sistema social mejor para acceder al paro, bajas laborales, etc. en el Régimen de artistas. Si tuviéramos más actuaciones no necesitaríamos ayudas”.


Y gira tras gira, La SubTerránea cumple este mes 5 años, lo cual no es nada fácil en los tiempos que corren. “Es muy complicado mantener una compañía de teatro, ninguna vivimos económicamente de esto todo el año, tenemos otros trabajos que alternamos, pero eso ya lo sabíamos. La creación y el hecho de haber encontrado un equipo con el que trabajamos tan a gusto, nos merece la pena el esfuerzo. Somos muy felices haciendo lo que hacemos, aunque cueste muchas horas de trabajo”, reconocen.

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El futuro: paso a paso


Tanto los orígenes como la trayectoria de La Subterránea están muy ligados al proyecto de Residencias de la sala Espacio Inestable, Graneros de Creación, del que forman parte desde 2015. De hecho, este año la compañía compaginará la gira de ‘Federico’ con otros trabajos, entre ellos un nuevo proyecto que estrenarán próximamente en este espacio creativo. “Ya hemos comenzado a pensar y trabajar sobre el nuevo proyecto que estrenaremos dentro del marco del proyecto Graners de Creació el próximo 2021. Y también seguimos con 'Maldito Otoño', algo más floja, porque ya hicimos una gira gorda el año pasado, pero aún nos quedan plazas que visitar”, afirma Lucía Sáez.


En cuanto al porvenir de la compañía, Lucía y Ester prefieren ir paso a paso: “No sabemos cómo será mañana, lo único que esperamos es no desaparecer, mantenernos como estamos e ir paso a paso creciendo en la medida de nuestras posibilidades, pero sin ahogarnos. Conocemos muchas compañías que acaban cerrando por crecer demasiado rápido. Queremos seguir siempre juntas, haciendo lo que nos haga felices, si en algún momento nos ahogamos más de lo que disfrutamos es una mala señal. Somos más de cocinar a fuego lento e ir viendo si el caldo necesita sal o no”.

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Autoría:  Ana Real
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Acerca de la autora de esta entrada

Soy periodista y máster en comunicación radiofónica. Como responsable de Comunicación de la Federación Valenciana de Empresas Cooperativas de Trabajo Asociado (FEVECTA) me ocupo, entre otras cosas, de coordinar este Blog. El cooperativismo y las cooperativas necesitan un relato para explicarse, para dar a conocer a la sociedad que son otra manera de hacer empresa: más humana, responsable y conectada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y, precisamente, ese relato es el que intento construir cada día, en cada uno de mis artículos para llegar cada día a más personas.

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